Versos de Gioconda BelliTodo lo que tengo lo cambio por un sueño.
A Gioconda Belli
Ya exhausto y vulnerable
la suciedad que he recogido en mis 64 años
no me hace apto para cambiar el mundo.
A esta edad todo lo que propongo tiene que ser defectuoso.
Ya toqué demasiadas impurezas
y lloré cuando los sueños se convirtieron en pesadillas.
A esta edad uno cumple años de imperfecciones,
celebra onomásticos de mentiras y traiciones.
Cuando en la noche voy a dormirme
nada puro me llevo para alimentar los sueños.
La edad corta la vida así como el poeta corta un verso
y queda el muñón del alma sangrando en sus pedazos.
Quemaduras negras atraviesan la piel
cuando no podemos renunciar a nada porque ya no tenemos nada.
Viendo este país no podemos ser felices sin sentirnos culpables.
Estamos condenados a muerte y a abrazarnos con un sudor helado
como los enfermos que van a morir y no entienden su enfermedad
y buscan la manera de perdonarse.
Todo lo que hago lo cambio por un sueño.
¿Pero dónde está ese mundo que no sea éste malditamente previsible?
¿En dónde se encuentra la otra orilla que no sea ésta de derrotas?
Sólo tengo una procesión invisible de seres que me amaron
que desde el fondo de la escalera suben sus voces y me alcanzan,
y me hablan de poesía para completar mi vida.
Son fantasmas que cuchichean en medio de la noche,
invisibles como una palabra joven,
que no quieren que mi país sea un quetzal enjaulado,
que no quieren que me acerque al poder
para que cuando muera todos olviden mis vicios
y sólo recuerden mis virtudes.
Francisco de Asís Fernández
♥




